27 oct. 2009

Las matemáticas y yo

Nunca nos hemos llevado bien... aunque creo que mi caída en picado en esta relación comenzó en 3º de la ESO. Era increíble como cosas que había aprendido el año anterior y que sabía hacer perfectamente, ese año no me saliesen. No sé si era el profesor, o por la clase... que con perdón eran todos bastante retrasados o yo y la adolescencia que me quemó el cerebro que se encargaba de las operaciones matemáticas o qué... jajajaja.

El caso es que haciendo la limpieza, encontré el único examen que aprobé en segundo de Bachillerato, con nuestro peculiar y metrosexual profesor de matemáticas A.P.E. Qué grandes momentos nos ha dado con sus cinturones D&G, su acento andalúz, sus broncas y su versatilidad. Es físico, pero también pintor y a su vez profesor de matemáticas, nos dedicabamos a pintarle en mi agenda de todos los estilos posibles. Dios, era lo mejor... pero no sé donde está esa agenda, en las cuatro estaciones como por ejemplo chulo playa en verano, u otras profesiones que podría ejercer, como gogó en una discoteca... jajajajajaja. Aquí dejo el documento para la posteridad:


7 comentarios:

  1. AAAAAAY ESA ES TU LETRA? Qué bonita, joder! Esa es la letra que toda madre querría que su hija tuviera xD
    Cuando termine bachiller (véase, dentro de 4 años aprox.) haré una entrada dedicada a mucha gente xDD
    En mi caso, nunca he querido hasta las matemáticas, solo hasta 4º de primaria, que siempre tuve profes buenos. Luego todo fue en decadencia... pero ya no tengo matemáticas y soy feliz.
    :)

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  2. Ay! cómo me he sentido identificada con esta entrada!
    Mi declive particular con las matemáticas comenzó un año antes que el tuyo, en 2º de la ESO.

    Antes en el cole era buenísima (de hecho puedo decir con orgullo que en la EGB jamás me quedó una sola asignatura. Y además todas con sobresalientes y notables)...pero llegó segundo y empecé a cagarla. Supongo que influyó mucho la profesora (la llamábamos la Muk, como el pokemon xD. Porque olía mal y además llevaba una ropa horrible) porque no era demasiado buena. Pero vamos, que también fue por mí. Las odiaba con toda mi alma, y no lo podía evitar (tuve incluso que ir a una academia para quitármelas de encima). Y aún las odio. Jamás olvidaré lo mal que me lo hicieron pasar.
    Menos mal que en bachillerato me fui a la rama de lo mío, las letras!

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  3. carlos ya sabes quien30 de octubre de 2009, 17:41

    Qué examen más jodidamente ordenado, los mios eran un desastre jaja aprobaste con un 5,75 como debe ser, con 0,75 de más, para ir holgada jajajajajajaaj

    un beso

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  4. A mi las matemáticas me cuestan, a partir de 3º de la ESO lo comencé a pasar mal... y en 1º bachillerato también, en cambio en segundo, que tuve a otro profesor (al que llamamos el Follonero por su increíble parecido físico), y aquello fue de traca, llegué a sacar un 10 en la nota final del segundo trimestre (que era estadística y probabilidad)! Aunque de poco me sirvió, en selectividad saqué un 3.45 (y el ejercicio de estadística y probabilidad no lo supe hacer) xDDDDD

    Lo mejor de todo es que aún me sigo acordando de cómo hacer los ejercicios esos de tu examen, de las putas rectas y asíntotas y la madre que las parió, gracias a que tengo que explicárselos a mi hermano.

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  5. Aqui paso de largo, la matemáticas las odio... nunca me he enterado de nada XD¡¡

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  6. Yo de las mates no hablo si no es en presencia de mi abogado...mi relación de odio con ellas comenzó en 2º de primaria (sí, señores, con 7 añitos) y el maldito problema de las peras...ainssssssss...

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  7. Yo de mates lo quemé casi todo. Te admiro

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