18 jun. 2010

Los Dos Burros

Iban dos burros cargados de sal y esponjas, respectivamente, rumbo a la ciudad. Mientras caminaban un río córtoles el paso de improviso, impidiéndoles proseguir la marcha.
Los jumentos se detuvieron pensativos para hacer planes sobre la forma de salvar la corriente. Al fin, el asno cargado de sal penetró resuelto; pero, tropezando en una piedra fue a dar con su carga al agua.
Cuando logró incorporarse, advirtió, con gran satisfacción, que su carga había disminuido de peso y así pudo avanzar con rapidez hasta llegar a la otra orilla.
Entretanto, el otro asno, contemplando la escena y la buena suerte de su compañero, quiso imitarlo también y se lanzó al agua con su carga.
No bien entró en el río, sus esponjas, llegas de agua, aumentaron su peso y le fue imposible continuar el recorrido. Desesperado, trataba de avanzar, pero vencido por el peso y el ímpetu de la corriente se ahogó

Le sirve a uno de provecho lo a que otro deja maltrecho

4 comentarios:

  1. Esta es otra de las fábulas que me marcó muchísimo de pequeña... pobre burro.

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  2. carlos ya sabes quien21 de junio de 2010, 21:32

    ya... es un poco cruel, pero viene a decir que no todas las soluciones sirven para todos igual y que lo que es valido para uno para otro puede no serlo, lo he entendido bien o la he cagado? jajajajaj

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  3. Jajajajaja efecivamente, es eso Carlo. No la has cagado, ¡con lo sabio que tú eres!

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