23 sept. 2010

Cap 9. La vuelta

Casi no recuerdo las anécdotas de la vuelta de este verano, así que puede que las mezcle con la vuelta de cuando fui estas navidades y volví el 11 de enero (el que lea esta entrada sin conocerme le va a resultar muy desconcertante que diga en septiembre que volví en enero XD).

Las despedidas cada vez se me hacen más duras, sobre todo de los peques. Porque no entienden muy bien que yo viva en otro país, que una chica a la que han estado viendo todos los días y le han dicho que es su prima, se vaya sin más. Luego cuando crecen ya me van haciendo preguntas de mi país, curiosean y se extrañan cuando hablo en español con mi madre. Al final, lo llevan bien... aceptan y entienden. Ojo, a mi me encanta hablarles de España y siempre les estoy invitando a venir porque sé que les va a encantar.

Solemos coger los vuelos por la mañana, pero tampoco muy temprano para no tener que movilizar a la familia muy temprano. En verano, esa noche no dormimos... mi madre estuvo toda la noche haciendo las maletas. No parece algo muy complicado, pero aquello era un puzzle inimaginable por todas las cosas que teníamos que traer y el poco espacio que teníamos. Yo no dormí, pues no sé por qué... porque si lo hacía no despertaría jamás supongo... la noche anterior estuve en casa de mi abuela y tampoco dormí. Unas 48 horas con los ojicos abiertos que estuve.

No es muy recomendable cuando tienes que llevar maletas y te espera un largo día de "aeropuerto-espera-vuelo-pasillo interminable de la t4-espera maletas". Pero aquí estoy, escribiendo por lo que pude sobrevivir a todo aquello. Nos llevó mi tío con su 4x4 al que le costaba subir cuestas por el peso que llevaba. Afortunadamente tengo una prima que trabaja en el aeropuerto y que hace que todo sea mucho más fácil. De no ser así, no lo hubiese conseguido.

El aeropuerto de Jordania es muy pequeñito, tiene 2 terminales y es mucho más sencillo pero también mucho más caótico. Porque para entrar, todos hacemos la misma cola y tenemos que pasar las maletas por el detector. Se pueden formar unas colas impresionantes... y no sólo en eso, sino que también al facturar y para revisar los pasaportes. Nosotras nos saltamos las dos últimas porque no lleva mi prima. Una vez pasado eso, luego ya es más fácil aunque tienes que pasar otro detector.

------------------------------------------------Inciso---------------------------------------------

Como han ascendido a mi prima en su trabajo, ahora lo tenemos todo incluso muchísimo más fácil. Ella se encarga de los pasajeros VIP, por lo que hay una sala especial para la facturación y el pasaporte donde me llevó estas navidades. Al llegar, le dijo a uno que se llevase mis maletas y las cuidase muy bien. Después le dio mi billete a una compañera suya y me asignó mi asiento (que es siempre la primera fila de la clase turista, que tiene más espacio para estirar los pies. Y siempre ventanilla). Paso a que el policía vea mi pasaporte, se me había acabado el visado y debía pagar unos cuantos dinares por día pasados como multa, pero no me dijeron nada. Me fui por otra cola para pasar mi bolso (sin cola ni ná) y me fui directamente a esperar a saber en qué puerta estaba mi vuelo.

--------------------------------------------Fin del inciso----------------------------------------


Cuando pasamos todos los filtros, pues había colaca para el otro detector de maletas. Mi madre se sentó con las maletas y yo de pie que me puse en la cola. Eso sí, había un starbucks y me compré un frapuccino de caramel... que yo creía que era caramelo pero no ¡CHASCA! era café, pero estaba bueno igualmente. Por fin pasamos, nos cachean (a las mujeres se las pasa a una sala y las cachean) y por fin llegamos a nuestro destino. Abren las puertas del avión y nos montamos.

Ya os he hablado de las geniales y muy entretenidas pantallicas que tiene cada pasajero para escuchar música, jugar, ver películas, etc. Apenas recuerdo qué hice, porque estuve medio dormida todo el tiempo. Estaba agotada.. además creo que mi pantallica no funcionaba, porque se me hizo eterno. Siempre tengo algún problema. No sé si he dicho que la comida que ponen está buenísima... yo me lo como todo siempre. Y antes te dan aperitivo y todo.

Por fin aterrizamos, bajamos del avión y a recorrer 23 minutos infernales de la T4. Que si anda, que si baja, que si coge el metro, que si vuelve a subir.... FFFFFFFFFFFUUUUUUU. Para luego estar esperando las maletas casi 30 minutos y encima te la hayan roto. Y venga a hacer una reclamación. No podía ser el viaje más movidito.

Llegar a casa, encontrar tu casa como un zulo pero entrar en tu habitación y alegrarte. Lo primero, encender el ordenador y decir que ya he vuelto. Después, A DORMIR.

3 comentarios:

  1. Ayyyyyyyyyyy...yo ODIO los viajes de vuelta, aunque sea sólo cuando vuelvo de Madrid a Toledo, se me hacen INTERMINABLES, es cuando más deseo que existiera la teletransportación y olvidarte de todo...
    Cuando vas a algún sitio se te hace más llevadero, por la ilusión, pero las vueltas...yo siempre me pongo de muy mala leche.
    Y no te quejes, que eres VIP en el aeropuerto donde trabaja tu prima, piensa en la pobre gente de a pie que tiene que esperar infinitas colas xDDDDDDD
    (Aún no me puedo creer que hayas acabado de contar ahora en febrero tus vacaciones de verano...CHOTIFLOJA!!!!!)

    muacs!!!!!!!!!!!!!

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  2. JAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJA yo tampoco me lo explico. Pero da gracias a que sigo con él xD

    Tienes toda la razón con lo de los viajes de vuelta... FFFFFFUUUUUU
    Se hacen pesadísimos.

    No me quiero imaginar a esa pobre gente. Se me ha olvidado mencionar que están construyendo un aeropuerto nuevo!

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  3. carlos ya sabes quien15 de febrero de 2011, 16:25

    Las vueltas de los viajes como dice laly son lo peor, es una depresión mezclado con tristeza, con angustia, con asco del sitio al que vuelves... pero es verdad que después ves tus cosas y tampoco es tan malo jajajajajajaj

    aunque cuando ves las fotos tambien te sientes un poco mierder jajajajaj

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